Ir al contenido principal

09 DE DICIEMBRE


Ponte las botas negras y largas de cuero que tanto me gustan; 
viste ese pantalón negro que tanto me encanta. 
Usa esa blusa:
esa con aquel escote dulce y muy sutil, aunque sea tan coqueto. 
Ven, róbame un beso y luego sigamos con esto. 

Quiero que trences tu cabello negro, amo las trenzas y lo sabes. 
Alista tu mejor vestido vital, tu máscara más tierna y tu aura más traviesa. 
Husmea en mi mente mis intenciones y cámbialas (o aprovéchalas) a tu gusto. 
Saca de mi compañía lo que yo nunca he creído que habrá, algo bueno. 

Viste tu cuerpo como una salvaje y viste tu mejor sonrisa: esa, la bella, la de ángel. 
Déjame encontrar una vez más en tu existir algo que me incite a buscarte de nuevo. 
Sé la voz del silencio que guardé tanto tiempo, soñándote en soledad. 
No me permitas el abrazar tu cintura sensual, ¡oblígame a hacerlo! 
Guíame a través de tus historias, 
juguemos a fabricar memorias. 

Divirtámonos viendo a la gente pasar tan enamorada o tan mojada por la lluvia; 
hagámoslo mientras nuestras sonrisas se empapan de momentos inolvidables
y de gotas de un aguacero con rayos de sol. 

No olvides sonreír, no olvides olvidar lo malo. 
No olvides no olvidarnos. 
No olvides aceptar. 
No olvides sentir y hacer lo que te nazca. 
No olvides ser tú. Y más importante: 
no olvides exponer tu mirada como la bendición más grande de la madre tierra. 

No olvides nuestros besos imaginarios, no olvides perfumarte con un suspiro. 
No olvides suspirar cerca de mi cuello, ¡quiero que me infectes! 
Juguemos a ser zombis deambulando por la mejor calle de Bogotá. 
Comamos un dulce, y, miremos el cielo fantaseando con nubes que soporten nuestro peso
y que puedan llevarnos a la cima de la montaña más verde y florida. 
Haz que me gusten los días soleados. 
Protégeme del sol. 

Sé mi amiga, sé mi bruja; 
sé mi compañera y mi musa. 
Sé mi aire y mi ahogo. 
Sé mi nada y mi temporal todo. 

Sé el momento y las ganas de repetirlo. 
Sé la alegría y la tristeza que cause el extrañarte. 

Sé mi obra dramática y mi anhelo resucitado. 
Sé la ilusión y la realidad. 
Sé tú, eso me gusta.

Sé la lágrima que quiero secar y sé la sonrisa que quiero robar. 

¡Viajemos juntos! 
¡Teatro! ¡Música! ¡Pintura! ¡Arquitectura como la de tu cuerpo perfecto! 
¡Eres arte, mujer! 
No sé si querré amarte, pero de algo estoy seguro: 
tengo mucha hambre de conocerte, 
y quiero, a cenar ciudad invitarte.

-Bogotá, 2016-
Nodier Vallejo

Comentarios

Un escrito destacado:

FAROL

Luz que guía mi camino en este preciso momento: por favor no dejes de brillar. Sueño con llegar a mi destino sano, salvo, feliz, con ganas de vivir y sabiendo que he dejado de sangrar. No alumbres a otro más. Hazlo sólo para mí. Me caigo nuevamente y me duele hasta la mierda. Mi sangre corre libre cual cebra en su pradera. Aunque sea doloroso lo que causa mi torpeza, este maldito néctar tiene la destreza de hacerme disfrutar y de hacerme saborear el odio del destino: el mismo que con mi vida ahora quiere terminar. Abrazo su cuello, beso su boca sucia y fría; brindo entre alucinaciones por una mala mujer cuyo recuerdo ahora me atiza, y hace llorar mi alma a causa de una cruel e injusta paliza. Un sorbo profundo ahoga mi esencia y mata mi vida trayendo su presencia. ¡Maldita puta! ¡Déjame solo! Miro al cielo, recuerdo tus engaños; tarareo una canción con uno que otro fallo. Ahora soy uno de tantos borrachos. Maldito ebrio soy. Puta botella de v...