Ir al contenido principal

EL PRESO


¡No más!
Por favor, para.
No sé por qué no lo haces.
Detén ahora
esa boca que no calla.

Púdrete en tu mundo,
déjame en el mío.
Prefiero florecer libre,
quiero estar tranquilo
aunque me tilden de vagabundo.

Yo no tengo mucho.
A tu lado tengo nada.
Tengo sólo un brillo muerto,
la tristeza que representa una alegría apagada.

Yo te amaba,
yo te soñaba libre como yo
Pero, fuiste tú quien me atrapó.
Ahora
soy yo el preso:
preso de tu amor.

-Bogotá, 2014-
Nodier Vallejo

Comentarios

Un escrito destacado:

FAROL

Luz que guía mi camino en este preciso momento: por favor no dejes de brillar. Sueño con llegar a mi destino sano, salvo, feliz, con ganas de vivir y sabiendo que he dejado de sangrar. No alumbres a otro más. Hazlo sólo para mí. Me caigo nuevamente y me duele hasta la mierda. Mi sangre corre libre cual cebra en su pradera. Aunque sea doloroso lo que causa mi torpeza, este maldito néctar tiene la destreza de hacerme disfrutar y de hacerme saborear el odio del destino: el mismo que con mi vida ahora quiere terminar. Abrazo su cuello, beso su boca sucia y fría; brindo entre alucinaciones por una mala mujer cuyo recuerdo ahora me atiza, y hace llorar mi alma a causa de una cruel e injusta paliza. Un sorbo profundo ahoga mi esencia y mata mi vida trayendo su presencia. ¡Maldita puta! ¡Déjame solo! Miro al cielo, recuerdo tus engaños; tarareo una canción con uno que otro fallo. Ahora soy uno de tantos borrachos. Maldito ebrio soy. Puta botella de v...