Ir al contenido principal

ENTRE AMORES Y CALLEJONES


Y la conocí en un bar;
así, sin más que decir, sin más que hacer.
La conocí en un bar de aquellos interesantes:
los que no despiertan interés.

La conocí en un bar de aquellos simples,
a los que uno entra por curiosidad.
La conocí en un bar entre sombras de callejones brillantes,
iluminados por las discotecas para siliconas.

La conocí en un bar donde la cerveza es la bebida que reina.
La conocí en un bar donde la muerte se peina y el suicidio se enamora.
La conocí en un bar donde la depresión baila con la realidad
y donde la tristeza folla con el olvido.

La conocí en un bar que se atravesó en mi camino por casualidad.
La conocí en un bar y jamás imaginé qué iba a pasar.
La conocí en ese bar tan peculiar y no la puedo olvidar.
La conocí casualmente en un bar y ha sido mi mejor felación.
La conocí esa noche en ese bar y no para de hacerme sexo oral.
La conocí esa noche, y de mi cama no la quiero sacar.

-Bogotá, 2017-
Nodier Vallejo

Comentarios

Un escrito destacado:

FAROL

Luz que guía mi camino en este preciso momento: por favor no dejes de brillar. Sueño con llegar a mi destino sano, salvo, feliz, con ganas de vivir y sabiendo que he dejado de sangrar. No alumbres a otro más. Hazlo sólo para mí. Me caigo nuevamente y me duele hasta la mierda. Mi sangre corre libre cual cebra en su pradera. Aunque sea doloroso lo que causa mi torpeza, este maldito néctar tiene la destreza de hacerme disfrutar y de hacerme saborear el odio del destino: el mismo que con mi vida ahora quiere terminar. Abrazo su cuello, beso su boca sucia y fría; brindo entre alucinaciones por una mala mujer cuyo recuerdo ahora me atiza, y hace llorar mi alma a causa de una cruel e injusta paliza. Un sorbo profundo ahoga mi esencia y mata mi vida trayendo su presencia. ¡Maldita puta! ¡Déjame solo! Miro al cielo, recuerdo tus engaños; tarareo una canción con uno que otro fallo. Ahora soy uno de tantos borrachos. Maldito ebrio soy. Puta botella de v...