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LA LIBERTAD DE NO AMAR


Quiero una mujer libre.
Quiero una mujer real, diferente y especial.
Quiero una mujer que sea nueva para mis caricias, para mis besos y para mi sexo.
Quiero una mujer que me permita leerle y que no arruine la magia entre los dos.

Se puede amar sin amar, se puede sentir amor sin sentirlo.
Se puede ser amigo y novio sin tener ataduras ni mordazas.
Se puede hacer el amor sin estar enamorados.
Se puede tener sexo sin que ella se ate emocionalmente.
Se puede dar un beso con amor tras el sexo, sin necesidad de comprometerse.

El amor puede habitar sin existir y puede existir sin sentirse.
Se puede amar mientras se tiene sexo libre.
Se puede ser libre mientras se ama.
Se puede jugar a amar mientras hay sentimientos sinceros.
Se puede sentir amor por raticos.
Se puede amar sin decir “te amo”.

Quiero una mujer que entienda que podemos ser libres estando presos en la lujuria.
Quiero una mujer sencilla, humilde y caliente.
Quiero una mujer que sea capaz de adormecerme o llevarme al éxtasis.
Quiero una mujer que me haga sexo oral en el sillón
y que luego me bese con dulzura.

Quiero una mujer que me deje abrazarla tras follar, y que no me juzgue por ser tierno.
Quiero una mujer que guste de divertirse sin complejos.
Quiero una mujer que tenga pecas, lunares, vellos o besos por regalarme.
Quiero una mujer que me permita escribir versos en su espalda con mi pluma, y que me deje quitárselos con besos.
Quiero una mujer real, con complejos y locura.
Quiero una mujer capaz de no enloquecer si nos dejamos.
Quiero una mujer que me consuele con su pensamiento si me afecta su abandono.
Quiero una mujer con un clítoris de chocolate y un ano de azúcar.

Se puede amar sin sentir la necesidad de estar cada día con ese otro ser.
Se puede vivir sin amor mientras el amor nos mantiene vivos.
Se puede y no se puede.

Quiero una mujer que se llame Paula, Alejandra, Julieta… pero que no se llame Daniela.
Quiero una mujer que me bese mientras me masturbo en las noches.

Quiero una mujer que lea esto mientras se fuma un cigarrillo.
Quiero una mujer que ame el café, la poesía, las consolas de Nintendo y comer dulces.
Quiero una mujer que no se canse de que le componga versos a cada instante.

Quiero una mujer que no se moleste por esas veces en las que simplemente me detengo en el camino para improvisar poesía.

Quiero una mujer que me bese mucho y que me mime como a un bebé.
Quiero una mujer que me comprenda cuando no quiero que me hablen con retraso.
Quiero una mujer que me deje hacerle todo el sexo oral que yo quiera,
y quiero que esa mujer me permita bañarla, masajearla, vestirla y peinarla.
Quiero una mujer que me permita hacer trenzas en su cabello.
Quiero una mujer que se haga trenzas para que yo la admire y me enamore de su cabeza.

Quiero una mujer que me deje amarla sin amarla, y que me deje ser suyo sin pertenecerle.

-Bogotá, 2017-
Nodier Vallejo

Comentarios

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Luz que guía mi camino en este preciso momento: por favor no dejes de brillar. Sueño con llegar a mi destino sano, salvo, feliz, con ganas de vivir y sabiendo que he dejado de sangrar. No alumbres a otro más. Hazlo sólo para mí. Me caigo nuevamente y me duele hasta la mierda. Mi sangre corre libre cual cebra en su pradera. Aunque sea doloroso lo que causa mi torpeza, este maldito néctar tiene la destreza de hacerme disfrutar y de hacerme saborear el odio del destino: el mismo que con mi vida ahora quiere terminar. Abrazo su cuello, beso su boca sucia y fría; brindo entre alucinaciones por una mala mujer cuyo recuerdo ahora me atiza, y hace llorar mi alma a causa de una cruel e injusta paliza. Un sorbo profundo ahoga mi esencia y mata mi vida trayendo su presencia. ¡Maldita puta! ¡Déjame solo! Miro al cielo, recuerdo tus engaños; tarareo una canción con uno que otro fallo. Ahora soy uno de tantos borrachos. Maldito ebrio soy. Puta botella de v...