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LA MIERDA


Me cansé de esperarla, me cansé de querer encontrarla.

Ya no quiero escribir, ya no quiero relatar recuerdos y fantasías.
Quiero irme, esconderme, camuflarme.

Quiero dejar de escribir.
Quiero evitar el dejarme matar por las ansias de tenerla sobre mí: 
desnuda y leyendo lo que le escribo.

No sé qué hacer; nada quiero hacer.

Ella no está.

¿Que quién es ella? No lo sé.

Ella podría ser usted, podría ser la que está a cinco metros de mi casa,
podría ser cualquier lectora.

Lo que sí sé es que ella no llega, ella no aparece.
Ella está lejos, o tal vez no existe.
Ella tal vez fue real, pero tal vez ya murió.

Ella no existe y ya.

Si no la leo, si no la toco, si no la huelo, si no la escucho...
Si no la siento, no existe.

¿Que quién es ella? Yo también quisiera saberlo.

Si ella no está dejándome sentir sus besos,
¿por qué sigo escribiendo?

-Bogotá, 2015-
Nodier Vallejo



Comentarios

Un escrito destacado:

FAROL

Luz que guía mi camino en este preciso momento: por favor no dejes de brillar. Sueño con llegar a mi destino sano, salvo, feliz, con ganas de vivir y sabiendo que he dejado de sangrar. No alumbres a otro más. Hazlo sólo para mí. Me caigo nuevamente y me duele hasta la mierda. Mi sangre corre libre cual cebra en su pradera. Aunque sea doloroso lo que causa mi torpeza, este maldito néctar tiene la destreza de hacerme disfrutar y de hacerme saborear el odio del destino: el mismo que con mi vida ahora quiere terminar. Abrazo su cuello, beso su boca sucia y fría; brindo entre alucinaciones por una mala mujer cuyo recuerdo ahora me atiza, y hace llorar mi alma a causa de una cruel e injusta paliza. Un sorbo profundo ahoga mi esencia y mata mi vida trayendo su presencia. ¡Maldita puta! ¡Déjame solo! Miro al cielo, recuerdo tus engaños; tarareo una canción con uno que otro fallo. Ahora soy uno de tantos borrachos. Maldito ebrio soy. Puta botella de v...