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DE RODILLAS



Por ser diferente,
por no ser como mi padre.

Mi padre era un hombre grande y con barba,
levemente atractivo y con una sonrisa asesina.
Mi padre era todo un macho, fuerte y viril.

Mi madre era sumisa pero bonita.
Jamás fue golpeada por mi padre o por sus palabras.
Sin embargo, no era feliz como mujer.

Yo, en cambio,
teniendo pene, manzana de adán,
barba y músculos,
amaba ser mujer.

Me gustaba maquillarme y verme bonita.
Me gustaba parecer una muñequita de porcelana.

Cuando mi padre no estaba, mamá me ayudaba
a verme bella como ella,
conservando en mi sonrisa el encanto de mi padre.

Pero todo se derrumba
y siendo un pobre mortal también me derrumbé.

Me enamoré de un hombre como mi padre.
Yo le daba placer a pesar de él estar casado
y tener 5 hijos.

Yo era feliz llenando su cuerpo velludo y fuerte
de placeres y mimos.

Un 8 de marzo, sin más,
me golpeó.

Desde ese día me di cuenta
de lo difícil que es ser mujer.

-Bogotá, 2019-
Nodier Vallejo

Comentarios

Un escrito destacado:

CARTA No. 01

«Mi querida señorita: Hoy decidí escribir pensando en usted, una vez más.  Ya son muchas las veces que he hecho esto sin conseguir retenerme y ahogar las palabras que van surgiendo de mi ser. Los latidos de mi corazón son tan intensos que no me dejan controlar mis pasiones y demonios.  Cuando usted apareció yo sentí el deseo infinito de conocerla y descubrir más de lo que su belleza física expone. A pesar de que es usted realmente la mujer más linda que he llegado a conocer, permítame decirle que no fue eso lo que me arrastró, como un imán muy poderoso, hasta su vera. Sentía que volaba cada vez que la escuchaba, cada vez que me escribía y cada vez que en mis noches oscuras y solitarias usted me llenaba de ese olor a flores que, mágicamente, me hacía sentir en la más fresca y nublada primavera. Me sentía feliz. Yo me sentía realmente feliz. "No se trata de amor", le dije. Las cosas simplemente surgen y, ponerles nombre, puede ser como una daga que se clava en el pec...