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HUMEDAL


¿Que dónde siento los besos?
Permítame responderle:

Cuando ella me besa a mí
me lleva a viajar a través del cosmos;
el universo es finito
comparado con el mundo
al que me sumerge con sus besos.

Ella me eleva, me hace flotar;
ella me alegra, me hace excitar.

Ella con sus besos logra lo que la iglesia no,
pues me hace creer y sentir en un paraíso real,
algo que me protege,
algo que jamás quiero dejar.

¿Qué dónde siento los besos?
Déjeme comentarle:

Ella es mágica, sus besos tienen magia;
ella es una lunática,
pues sigo sin entender
cómo goza con mi saliva.

Ella es un ángel que tiene sus alas en la boca.
Alas que usa
para hacerme conocer
más planetas
de los que mi imaginación jamás ha logrado.

Ella con sus besos me ha enamorado.

¿Que dónde siento los besos?
Intentaré aclarar algo:

No sé dónde los siento,
pero disfruto de sus efectos.

Cuando ella me besa, me hace sentir muchas cosas bellas.

Cuando ella me besa hace que mi pene se transforme en un martillo
que contra mi ropa interior lanza un fuerte golpe.

¿Que dónde siento los besos?
No le contaré lo siguiente:

Me encanta besarla como nos gusta;
a ella le encanta
y jamás mis actitudes le asustan.

Me encanta besarla porque cuando la beso
le quito sus pantaletas empapadas, escurriendo,
y eso,
eso me llena de mil deseos.

-Bogotá, 2015-
Nodier Vallejo

Comentarios

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Luz que guía mi camino en este preciso momento: por favor no dejes de brillar. Sueño con llegar a mi destino sano, salvo, feliz, con ganas de vivir y sabiendo que he dejado de sangrar. No alumbres a otro más. Hazlo sólo para mí. Me caigo nuevamente y me duele hasta la mierda. Mi sangre corre libre cual cebra en su pradera. Aunque sea doloroso lo que causa mi torpeza, este maldito néctar tiene la destreza de hacerme disfrutar y de hacerme saborear el odio del destino: el mismo que con mi vida ahora quiere terminar. Abrazo su cuello, beso su boca sucia y fría; brindo entre alucinaciones por una mala mujer cuyo recuerdo ahora me atiza, y hace llorar mi alma a causa de una cruel e injusta paliza. Un sorbo profundo ahoga mi esencia y mata mi vida trayendo su presencia. ¡Maldita puta! ¡Déjame solo! Miro al cielo, recuerdo tus engaños; tarareo una canción con uno que otro fallo. Ahora soy uno de tantos borrachos. Maldito ebrio soy. Puta botella de v...