Ir al contenido principal

CANTO

 

Hola mundo, mundo donde yacen mis sueños.
Mundo que entre sus manos reposan las oportunidades.

Hola, mundo, lleno de payasos y libros,
de fuentes y vagabundos,
de habitantes de calle y de Sofías.

En ti, mundo, conocí una dama de otra ciudad, de otro lugar;
una dama que con sus desnudos me llevó a hacer arte,
arte de aquel que no es tan preciado, pero que se pinta con el sexo.
Aquella dama envuelta entre piel y una vagina cautivadora,
me llenó de ideas y de inspiración.
Y, mundo, mi querido mundo,
llegué a extrañarla tanto que tuve que ir corriendo a buscarla para hacerla mía.

Una noche, sólo fue una noche.
Y como la noche de Pasión Eterna, aún estoy vagando por su amor.

Más que amor fue su cuerpo.
Más que cuerpo fue su sexo.
Más que sexo fue su voz.
Más que voz fue su canto.
Más que canto fue su abrazo.
Y más que abrazo fue aquel beso...
ese beso que me llenó de vida.

Ese beso que hoy en día me sigue abrasando entre su infierno.

-Bogotá, 2020-
Nodier Vallejo

Comentarios

Un escrito destacado:

AMY LEE

1 Salía de un evento de pintura erótica, de cerveza, de aromas a sexo y de poesía muerta. No tenía rumbo, destino, compañía y mucho menos motivación alguna para continuar la noche buscando placeres o bebiendo cerveza. Acá se manifiesta mi obsesión por el café cuando digo que, si de bebidas amargas se trataba, quería llegar a casa y calentar un poco del mismo para beberlo a solas en mi cuarto.  Llegando a una esquina para tomar un taxi compré un cigarrillo marca Jet, me quedé de pie junto al vendedor para sentirme con algo de calor, y todo sucedía mientras esperaba que hubiese disponible un taxista. Era arriesgado subirse a un taxi a esa hora, y más por esa zona y con el aspecto que llevaba yo con mi sombrero viejo de cincuenta mil pesos.  -Oye, disculpa, eres Franco, ¿verdad? -irrumpió ella en mi silencio, en mi noche, en mi humo y en mi vida. Eran los ojos más hermosos que podía encontrarme en esa etapa de mi vida, y más con la obsesión que tengo con esas miradas tan ...