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DESCUBRIR

 

Un día mentí y fatal me sentí.
Un día mentí y muchas verdades comprendí.
Un día mentí y todo lo que quería, ahí lo recibí. 


Un día dije que la amaba, y mentía.
Un día dije que la deseaba, y mentía.
Un día me entregué al alcohol y a la lujuria, y me sentí feliz.


Un día simplemente fui yo,
fui un hombre joven con lujuria de demente.
Un día simplemente me dejé abrasar por el placer y comprendí
que la vida y el amor,
el sexo y la cerveza,
los besos y la masturbación...
pueden convivir como el agua y las plantas.


Un día me entregué a la simpleza de la nada
y lo tuve todo. 

-Bogotá, 2018-
Nodier Vallejo

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Un escrito destacado:

FAROL

Luz que guía mi camino en este preciso momento: por favor no dejes de brillar. Sueño con llegar a mi destino sano, salvo, feliz, con ganas de vivir y sabiendo que he dejado de sangrar. No alumbres a otro más. Hazlo sólo para mí. Me caigo nuevamente y me duele hasta la mierda. Mi sangre corre libre cual cebra en su pradera. Aunque sea doloroso lo que causa mi torpeza, este maldito néctar tiene la destreza de hacerme disfrutar y de hacerme saborear el odio del destino: el mismo que con mi vida ahora quiere terminar. Abrazo su cuello, beso su boca sucia y fría; brindo entre alucinaciones por una mala mujer cuyo recuerdo ahora me atiza, y hace llorar mi alma a causa de una cruel e injusta paliza. Un sorbo profundo ahoga mi esencia y mata mi vida trayendo su presencia. ¡Maldita puta! ¡Déjame solo! Miro al cielo, recuerdo tus engaños; tarareo una canción con uno que otro fallo. Ahora soy uno de tantos borrachos. Maldito ebrio soy. Puta botella de v...