Ir al contenido principal

ERES UNA PUTA


¡Eres una puta! 

P –U – T- A 

¡PUTA! ¡PUTA! ¡PUTA! 

¡¿Por qué mierda tienes que cobrarme por lo que me regalas con tu cuerpo?! 

 

No se le llama puta a alguien porque sí. 

Yo lo hago a quien cobra por sus servicios sexuales; 

a quien espera algo a cambio del dulce, dulce, 

dulce sabor de su excitación. 

 

Tú lo haces, chica, 

no paras de hacerlo. 

Me pides, 

me exiges cumplir ese deseo, 

y yo, 

no quiero complacerlo pero, 

tampoco quiero perderlo. 

 

No quiero perder tus dones, 

no quiero perderte a ti. 

 

Tras cada noche; 

tras cada derroche; 

tras cada sueño; 

tras cada explosión de risas 

causadas por la gracia, 

la infinita gracia que nos causa el escurrir nuestras pantaletas; 

tú, incansablemente 

me pides que te ame, 

que lo haga siempre;  

que sólo así estarás incondicional a mi lado. 

 

¡Me estás cobrando lo que me estás dando! 

¡Me estás perturbando! 

¡Me estás confundiendo! 

 

Yo te amo, chica. 

Eres lo que encontré sin buscar, 

lo que llegó sin esperar,  

la que me hace mojar; 

la que aparece en mi cabeza cuando me quiero masturbar. 

 

¡Te siento! 

 

Mujer bella, 

entiende de una vez que no quiero perderte; 

pero tampoco quiero verme obligado amarte. 

 

Sólo quiero estar contigo: Incondicional y guerrera. 

Quiero darte mi fortaleza de luchadora 

y que me des tu ternura de mujer soñadora. 

 

soy mujer, al igual que tú; 

pienso en dormir cada noche a tu lado, 

al igual que tú; 

muero por tocarte, 

besarte, 

acariciarte y desnudarte,

al igual que tú. 

Pero, no te amaré: 

Es un precio muy alto por ti. 


-Bogotá, 2015-

Nodier Vallejo

Comentarios

Un escrito destacado:

FAROL

Luz que guía mi camino en este preciso momento: por favor no dejes de brillar. Sueño con llegar a mi destino sano, salvo, feliz, con ganas de vivir y sabiendo que he dejado de sangrar. No alumbres a otro más. Hazlo sólo para mí. Me caigo nuevamente y me duele hasta la mierda. Mi sangre corre libre cual cebra en su pradera. Aunque sea doloroso lo que causa mi torpeza, este maldito néctar tiene la destreza de hacerme disfrutar y de hacerme saborear el odio del destino: el mismo que con mi vida ahora quiere terminar. Abrazo su cuello, beso su boca sucia y fría; brindo entre alucinaciones por una mala mujer cuyo recuerdo ahora me atiza, y hace llorar mi alma a causa de una cruel e injusta paliza. Un sorbo profundo ahoga mi esencia y mata mi vida trayendo su presencia. ¡Maldita puta! ¡Déjame solo! Miro al cielo, recuerdo tus engaños; tarareo una canción con uno que otro fallo. Ahora soy uno de tantos borrachos. Maldito ebrio soy. Puta botella de v...